Silvia, una lectora del blog y colaboradora activa, nos envía un PDF (risto_vocento.pdf) con una entrevista de Risto Mejide que ha visto en El Norte de Castilla. Según comenta Silvia, esta entrevista también ha sido publicada en otros diarios. Echando la vista atrás, hace días os hablábamos de una entrevista a nivel nacional para los diarios de Vocento. Aunque estamos pendientes de la confirmación, podría ser esta.
Sin más, os dejamos con esta interesantísima entrevista, que da respuesta a algunas de las dúdas que nos tenían en vilo a los seguidores de Risto:
RISTO MEJIDE JURADO DE ‘OPERACIÓN TRIUNFO’ Y COLABORADOR DE ‘PROTAGONISTAS’
«No soy borde, sólo digo lo que
pienso. Hay una gran distancia»

SOLANGE VÁZQUEZ BARCELONA
Antes,mucho antes de que el viernes por la noche finalizase la quinta edición de ‘Operación Triunfo’, ya se sabía el nombre del ganador. Y no porque hubiese tongo. Está claro desde hace meses que quien más ha brillado –con perdón de Lorena, la vencedora– ha sido Risto Mejide. El piquito de oro del publicista catalán le ha convertido en un subidor de audiencias’, ya que con sus demoledoras críticas ha conseguido máximos superiores al 44%, muy por encima de la media del programa. Y él lo sabe, porque lo ha buscado. De hecho, su reciente incorporación a ‘Protagonistas’, el espacio de Luis del Olmo, en Punto Radio, también va por ahí: Risto se ha convertido en una inyección de adrenalina, en un pelotazo que dispara el pulso de los programas. Es lo único que se conoce de él, lo que él ha querido que se conozca, porque huye de las entrevistas como alma que lleva el Diablo. En una de las escasísimas excepciones, el jurado de ‘OT’ –que acude a la cita, celebrada en un hotel de Barcelona, ataviado con una indumentaria de lo más ‘fashion’– se salta sus propias normas para hablar de esa parte de sí mismo que no muestra en las intervenciones televisivas. Y permite comprobar un par de cosas. La primera es que no tiene ninguna parálisis facial, porque de cuando en cuando sonríe. Y la segunda es que, ante la insistente porfía de unas adolescentes que tratan de tomarle una foto con el móvil, no se altera ni las fulmina con la mirada, así que no debe de ser tan fiero como lo pintan.
–¿Qué cosas puede hacer en la vida real que no se permite en la tele?
–Para empezar, levantarme, porque en ‘OT’ estoy todo el día sentado.
–Más que sentado, está desmayado sobre la silla, con un aire de indolencia…
–¡Es que es terriblemente incómoda! No me queda más remedio que adoptar esa pose.
–Me refería a si se ríe como el resto de los humanos, o si canta en la ducha canciones de su ‘amigo’ Kike Santander.
–Tengo un sentido del humor particular. La gente que me conoce solo por la tele me ve desempeñando una función, pero no soy así siempre. En cuanto a lo de cantar canciones de Kike Santander… es que no tengo aptitudes como cantante.
–Pero sí que ha hecho sus pinitos musicales. Estuvo en un grupo llamado Om. ¿Es una estrella del rock frustrada?
–No, no. Lo dejé, elegí dedicarme a la publicidad, pero la música sigue interesándome, toco el piano…
–Estudió algo de chino, tocó en un grupo, es publicista… pero, realmente, ¿cuáles eran sus credenciales para ser jurado de ‘OT’?
–¡Uff, no lo sé! Eso se lo tendrían que decir los que me han contratado. Yo lo que valoro es tener experiencias, lo que yo llamo ‘momentos mecedora’, aquellos en los que el abuelo está callado en la mecedora y de repente se ríe, mientras que los nietos piensan de qué se reirá. Con las cosas que hago, yo aspiro a tener muchos momentos así.
La audiencia, soberana
–Háganos un favor, defínase usted mismo.
–Creo que me lo tendría que preguntar de aquí a 40 años. Dese cuenta de lo que me puede cambiar la vida.
–Ya que usted no quiere definirse, le voy a decir cuál es la palabra que más usan los espectadores para referirse a usted: borde.
–No soy borde, solo digo lo que pienso. Hay una gran distancia entre ambas cosas. Yo puedo ser borde con usted y decirle, por ejemplo, que ese jersey que se ha puesto es horroroso, pero eso sería ir a la contra porque sí. Y creo que la gente se ha dado cuenta de que no es mi caso, de que no digo las cosas por decir y de que, a veces, llevo razón.
–Le llaman borde, pero también le idolatran. ¿No es un contrasentido?
–No me sentiría cómodo si las opiniones sobre mí fuesen unánimes. Eso significaría que mi personaje se ha vuelto previsible.
–¿No hay un punto sádico en los espectadores que ansían ver cómo fustiga a los chicos de la Academia?
–La audiencia es soberana. Luego me critican por las formas, ¡pero no por el contenido!
–¿Sabe que le comparan con el doctor House?
–Nunca he visto esa serie. No puedo, soy muy aprensivo y cuando veo algo de médicos… Es que me mareo, tengo que cambiar de canal.
–Permita que le ponga en antecedentes: House es un médico brillante y terriblemente insolente. Usa las mismas chupas que usted y toca el piano. ¡Son almas gemelas!
-Bueno, lo de mi inteligencia… es relativo. Unos me verán brillante y otros me verán lerdo, me da igual.
–¿Alguien le ha cantado a usted las verdades?
–Siempre he exigido que fuese así. La verdad no es anestésica, es analgésica. Es la mentira la que es anestésica, te deja en estado de atontamiento.
–¿No se cansa de tanta exigencia?
–Creo fielmente en el pensamiento negativo. Todos tenemos un lado negativo que nos han querido ocultar y, sin embargo, yo intento aceptarlo y utilizarlo.
–Ahora que esta edición de ‘Operación Triunfo’ ha terminado, ¿va a seguir desfogándose en el programa de Luis del Olmo en Punto Radio, ‘Protagonistas’?
–Mi trabajo en ‘Protagonistas’ es igual que el que he hecho en ‘Operación Triunfo’. Estoy para hacer críticas e intentar mejorar el producto y la audiencia. Ya he hecho algunas: al espacio le falta tocar las inquietudes de los jóvenes, temas sociales desde el punto de vista de la población, no del de los políticos; e interactividad.
«Que me llamen producto es un halago»
–¿Sus padres le reconocen cuando salen de su boca esas perlas?
–Sí, reconocen una faceta de mí. Pero tengo muchas.
–Uno de los rumores que circulan por ahí dice que usted se llama Evaristo, y que lo de Risto ha sido una coquetería suya.
–Qué va. Si quiere, le enseño el DNI. Es un nombre finlandés que mis padres me pusieron porque tenían un amigo que se llama así.
–Si le llamo producto, ¿usted se ofende?
–Si me dice eso, me quedo tan contento, porque indica que la función que me propuse la he conseguido. Para mí no es una ofensa, es un halago. Quería ser notorio y decir las cosas claras y de forma distinta para que los chavales vieran lo que se podía
destacar en un concurso que ya llevaba muchas ediciones. También quería elevar la audiencia, claro.
–Como buen producto, ¿está preparado para el momento en que le llegue la caducidad?
–Absolutamente. Mi función jamás ha sido ser una estrella de la tele. Si paso a estar detrás de la cámara, como antes, perfecto.
Nunca he dependido ni quiero depender de la fama.




Risto está fantástico en la foto.
Lo que suponía, y eviencia su estética, el pensamiento negativo es obvio; esto es: La esencia que trasciende y se manifiesta en la existencia: verdad de un idealismo moderno que se inclina hacia el romanicismo ahora(suave, hacia la razón (duro y esencial, a veces exquemático) luego. ¿Perfecto?
Humano y divino: Risto.
Tesis, antítesis, síntesis: Algunos dirían Dios.
“d”
¿Qué decir desde parte del lado antropológico? Risto: “El que soporta a Cristo”: entre espiritual y material: Ambos: Alma o psique ( laico)
Risto,me encanta el programa de OT pk tu le das la gracia me encantas Eres el Amo me ha encantado verte i espero verte en la proxima ediccion
Sigo pensando que Risto le ha dado, como dice Fann, más interés a OT. Para mí OT era muy aburrido, no porque le falte morbo, si no porque se había vuelto un programa “modosito”, políticamente correcto, y Risto ha puesto ese punto de incorrección política que le faltaba… Por suerte. Ha conseguido, en buena parte intencionadamente, no se si a iniciativa personal o por encargo, o quizá ambas cosas,… ha conseguido, iba diciendo, darle una incorrección drástica, necesaria, diciendo cosas que los profesores “ni de coña” hubieran dicho, aunque lo hubiesen pensado.
De todas maneras, lo que yo he echado de menos, ya que me he visto “obligado a ver OT”, es saber qué coño es lo qe valoraban exactamente el jurado. ¿Existía una lista concreta de “parámetros” valorables o se valoraban de manera subjetiva las actuaciones, actitudes, aptitudes, etc… de los aspirantes de OT?
Risto, al menos, dejó claro que el jurado se lo ha currado, que han trabajado, que han puesto toda la carne en el asador antes de valorar a los OTitos, poniendo por tanto en la valoración, no solo lo que se dejaba traslucir en la actuación de cada gala, sino también valorando el esfuerzo, actitud, comentarios, etc… de los momentos “pre y post gala” (chat, clases, etc…)
Para terminar, insisto que, aun no estando de acuerdo en “las formas” de Risto en más de una ocasión, o incluso con sus opiniones concretas, Risto ha sido el único que ha puesto verdadera salsa a OT, ha removido las audiencias, y, lo que es más importante, ha sido el único con “un par…” para decir las cosas sin pelos en la lengua, cosas como nadie se las iba a decir, ni mucho menos Kike Santander.
Risto ha sido la clave de esta OT. Está claro.
Japón, no China (incoherencia), pues Risto no es insípido: El azote (verbal), contundente, seco, que “despierta”; lo sublime; el silencio; la estética del “yugen” y su paralelismo europeo: romántico…Transparencia
Sublime: Risto; Positivo, previsible, temporal: Gafas
Hola.
Yo no habia oido hablar de esta persona hasta su aparicion en O.T., que la verdad no lo sigo, pero unas amigas me comentaron de su forma de ser con los chicos, y para poder comprobarlo vi un dia el programa. La verdad es que con algunos comentarios se pasa un poco, no por lo que dice sino por la forma de decirlo. Pero el dice las cosas como las siente y esa sinceridad me encanta de el, porque yo tambien soy asi. Asi que Risto, se como eres y no cambies por mucho que te digan porque a mi me tienes enamorada.UN BESO